Hemos celebrado la vigesimocuarta edición del torneo del Parque Delicias. Un torneo que nos hace mirar atrás y descubrir cómo pasa el tiempo.
Un torneo con un entorno espectacular al celebrarse al aire libre en el parque Delicias y que siempre ha sido un escaparate singular de nuestro ajedrez. Además, es de los pocos torneos que existen que están enfocados a jugadores de iniciación.
Respecto a los resultados del torneo, en la categoría general se impuso el monitor pionero Saul Escolar Cacho, con pleno de victorias en su haber. En el segundo puesto hubo empate, pero los desempates dieron el segundo premio a Carlos Gil y el tercero a Alberto Carrascosa. El cuarto premio fue para Mario Ariño y el premio al mejor pionero fue para Erik Castillo.
En la categoría sub-16 el campeón fue Sergio Pique Serres, pionero de Alcañiz, y los siguientes cuatro premios terminaron empatados a puntos y el sistema de desempate lo dirimió en el siguiente orden: Pablo Barrio, Nico Barral, José Luis Galindo y Javier Sánchez.
Entre los sub-12 destacó Alejandro Rodríguez Embid, que sólo cedió medio punto en todo el torneo. Tras el terminaron empatados Bastián Martínez, Jaime Barral y Samuel Gómez. El quinto premio, al mejor pionero, fue para Vanessa Rodríguez.
En el grupo sub-10 hubo empate en el primer premio entre Noa Bernal Azcona y el pionero Aimar Antorán Sanz, empataron a todos los desempates y hubo que recurrir al sorteo para resolverlo. En el tercer puesto empataron Alejandro Alegre y Enzo Pina. El premio al mejor pionero fue par Daniel Paz, que terminó empatado con Jaime Aznar.
El campeón sub-8, con pleno de victorias fue para nuestra joven promesa Víctor Puente Borao. En el segundo puesto empataron Roberto Casas y Jun Barrios, y en el tercero empataron Raúl Oller, Diego Arbues, Juan Nacher y Martín Gómez, De ellos terminaron con trofeo Raúl como cuarto clasificado y Juan Nacher como mejor pionero.
Aparte de los premios para el mejor pionero, doce de los dieciséis premios repartidos en el torneo recayeron en alumnos de la escuela de ajedrez Palacio de Pioneros. El ritmo de juego era 10 minutos por jugador… dos datos que se entienden mejor juntos. Pese a lo que puede llegar a agotar organizar este tipo de eventos, el resultado merece la pena; una pequeña victoria sobre un mundo acelerado y que lucha por alejarnos de la concentración y la atención.








