Palacio de Pioneros celebró la Semana Santa con el mejor ajedrez. Sí, el mejor ajedrez, el de los aficionados que practican esta disciplina porque disfrutan con ello, porque sufran en las partidas o no, sienten la esencia más pura del ajedrez. Por eso el ambiente de juego fue sensacional, gracias también a la atención del Árbitro Internacional Jesús García Valer.
Un total de 54 jugadores se dieron cita en la sede de Santa Isabel del centro de desarrollo cognitivo Palacio de Pioneros. Once ajedrecistas de la escuela de ajedrez pionera y 43 más venidos de 21 clubes más. Resultó gratificante acoger a jugadores de Asturias, Aragón, Castilla León, Cataluña y Navarra.
Respecto a los resultados deportivos, el campeón del torneo fue Javier Cinza, del Orvina de Navarra, que terminó empatado a puntos con los siguientes clasificados: Belén Miranda, Jorge Manuel Miranda y Dario Olivan.
En el grupo B, el campeón fue Carlos Battaglini, que arranca así su nueva andadura en Aragón tras llegar de Lanzarote hace escasas semanas. Con medio puntos quedó, segundo de tramo, Jesús Martínez, jugador que ha vuelto a los tableros después de muchos años sin competir. El tercer premio fue para el jugador burgalés Álvaro Calvo.
También se otorgó un premio al mejor jugador sub-12, que recayó en Pablo García Mondoc. Y no queremos cerrar la crónica sin destacar la elegancia de los jugadores a la hora competir, sin golpear los relojes con fuerza, respetando el silencio que debería imperar en todas las salas de juego. Desde la organización y la escuela de ajedrez Palacio de Pioneros queremos agradecer esto a los jugadores, a sus acompañantes y a los entrenadores que se esfuerzan en que el nivel de deportividad y decoro ante el tablero sea exquisito.









